Campo de Distorsión de la Realidad
Mayo 16, 2008 –Desde uno de los creadores del Macintosh de Apple de 1984 nos llega una historia de liderazgo y superación:
Conocí a Bud, mi nuevo jefe, un lunes por la tarde. Empezó a hablarme del trabajo que había que hacer, que era bastante desproporcionado. Me enseñó el calendario oficial, según el cual había que entregar el software del Macintosh en sólo diez meses.
- ¡Es una locura! -, le dije. - Ni siquiera hemos empezado. Es imposible terminarlo en diez meses.
- Lo sé -, susurró.
- ¿Lo sabes? Y si sabes que estaremos fuera de plazo, ¿por qué no lo corriges?
- Bueno, es Steve. Insiste en que estaremos vendiendo a principios de año y no acepta réplicas. La mejor forma de describirlo es en términos de Star Trek. Steve tiene un campo de distorsión de la realidad.
- ¿Un qué?
- Un campo de distorsión de la realidad. En su presencia, la realidad es maleable. Puede convencer a cualquiera de prácticamente cualquier cosa. Se desvanece cuando él ya no está cerca, pero hace difícil tener fechas de entrega realistas. [...]
Observé a Steve en acción las siguientes semanas. El campo de distorsión de la realidad era una mezcla de carisma en estilo retórico, una voluntad indomable, una impaciencia por doblar cualquier hecho para encajar a sus propósitos. Si un argumento le fallaba, rápidamente saltaba a otro. A veces te podía derrumbar adoptando tu razonamiento como el suyo propio, sin admitir que en algún momento pensase de otra forma.
Sorprendentemente, el campo de distorsión de la realidad era efectivo aun siendo consciente de él, pero los efectos se atenuaban cuando Steve se iba. Aunque discutimos muchas técnicas para evitarlo, pronto nos dimos por vencidos, aceptándolo como una fuerza de la naturaleza.

El desarrollo se completó a tiempo. El Macintosh fue el primer ordenador en dar un interface gráfico de menús e iconos, manejado con el ratón. Sería la primera de muchas innovaciones que llegarían de la mano de Jobs y su equipo.

2 Responses to “Campo de Distorsión de la Realidad”
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma!
By Carlos on May 17, 2008